Como todos sabéis en el Principado de Asturias existe una red de comunicaciones propia, para dar comunicación a los servicios de emergencia (Ambulancias, bomberos, etc) y en la que los Guardas también disponemos de un canal propio para nuestras comunicaciones.
Antaño esa red era el principal modo de comunicación de los Guardas, que no se separaban de la emisora ni para dormir (literalmente), y las emisoras eran una herramienta de trabajo más, que nadie dudaba en utilizar. No se veía como ese aparato pesado e inútil ya que siempre se encontraban respuesta a las llamadas. Nos encontramos en pleno siglo XXI y esa imagen del Guarda pegado a una emisora ya desapareció por completo en favor de los móviles y otra serie de artilugios similares que sirven para hacer fotos, mirar mapas, dar una coordenada UTM, bueno, y también sirven para llamar si es que lo tienes “abierto”.
Pero no sólo se perdió esa imagen, se perdió la sensación de estar siempre acompañado en las jornadas de trabajo y la posibilidad de tener un recurso de comunicación inmediato entre los compañeros en caso de tener algún problema, en definitiva, se perdió la sensación de pertenecer a un grupo de trabajo unido dentro de un territorio, para convertirnos en auténticos individualistas en el desarrollo de nuestra labor.
Se podrán poner muchas justificaciones al poco uso que se está dando a las emisoras. Que si hay que evolucionar con los tiempos, que si los móviles son mejores y tienen más cobertura, que si la emisora pesa mucho y la batería se descarga rápido... Puede que sea cierto, pero también se pierde un sistema de comunicación ya instalado, rápido, gratuito y nos olvidamos de que ya existen emisoras con tamaños poco mayores que un móvil, al igual que se desaprovechan todos los aparatos instalados en los coches, que actualmente más parecen un elemento de adorno en la tapicería que solo se enciende en época de incendios, que una herramienta útil para nuestro trabajo diario.
Llegados a este punto creo que se debería optar por dos caminos: bien suprimir por completo este sistema de comunicación y dotar a todo el personal de móviles corporativos, o darle un nuevo impulso a la utilización de la emisora. Pero si las quitan definitivamente, ¿qué vamos a utilizar entonces como arma arrojadiza y principal elemento de defensa?

